viernes, 29 de marzo de 2013

Primavera

Cuando vives en una ciudad templada donde prácticamente experimentas seis meses del año en invierno, o más bien con temperaturas invernales, comienzas a sentir alegrías pequeñas y nuevas conectadas a los ciclos del planeta. Ver el árbol de mi edificio florecido ha traído una emoción fuerte en mí. Es la confirmación de la primavera. Los días serán más largos y llenos de sol. Se podrá estar más tiempo afuera, correr bike sin congelarse las manos, el cielo ya se ve menos gris o encapotado, habrá menos ropa, más polen, sabrosura y moods más elevados. Para celebrarse.







1 comentario:

pedro leopoldo sanchez tormes dijo...

El sol ya se pone a las 7 y pico.
Dejar entrar la luz a mis ojos que y nunca de llegaron a ajustar al color gris blanco del invierno es refrescante. se despiertan los sentidos. Aprovechemos!!!!