domingo, 7 de noviembre de 2010

Sueños de Patti Smith en el Met


Dragones y sueños fue el título que eligió Patti Smith para su velada poético-musical en el Met. Conectando con la exposición de Kublai Khan, la cantante y escritora desarrolló un recital que integraba la lectura de poesía, cuentos y prosa acerca del emperador con canciones que trabajaban el tema del sueño y los mundos alternos. La noche tuvo tanto una porción de gran deleite literario como otra porción de herrático caos musical. Por una parte una lectura sensible de textos increibles; por otra, un jameo distraido entre gente que pareció no haber ensayado lo suficiente.

Patti Smith demostró ser una veterana. Con su comodidad en el escenario destruyó la ceremoniosidad que despliegan los museos y las actitudes soberbias del público burgués que suele frecuentar estos espectáculos. Su credibilidad sigue intacta y con ella garantizó una presentación sencilla y sin pretenciones en donde abundó cierto humor negro, y una celebración tanto al error como a la novedad de este experimento/gig.

El eje del espectáculo fue el poema de Samuel Coleridge que reproduzco aquí:

In Xanadu did Kubla Khan
A stately pleasure-dome decree:
Where Alph, the sacred river, ran
Through caverns measureless to man
Down to a sunless sea.

So twice five miles of fertile ground
With walls and towers were girdled round:
And there were gardens bright with sinuous rills,
Where blossomed many an incense-bearing tree;
And here were forests ancient as the hills,
Enfolding sunny spots of greenery.

But oh! that deep romantic chasm which slanted
Down the green hill athwart a cedarn cover!
A savage place! as holy and enchanted
As e'er beneath a waning moon was haunted
By woman wailing for her demon-lover!
And from this chasm, with ceaseless turmoil seething,
As if this earth in fast thick pants were breathing,
A mighty fountain momently was forced:
Amid whose swift half-intermitted burst
Huge fragments vaulted like rebounding hail,
Or chaffy grain beneath the thresher's flail:
And 'mid these dancing rocks at once and ever
It flung up momently the sacred river.
Five miles meandering with a mazy motion
Through wood and dale the sacred river ran,
Then reached the caverns measureless to man,
And sank in tumult to a lifeless ocean:
And 'mid this tumult Kubla heard from far
Ancestral voices prophesying war!

The shadow of the dome of pleasure
Floated midway on the waves;
Where was heard the mingled measure
From the fountain and the caves.
It was a miracle of rare device,
A sunny pleasure-dome with caves of ice!

A damsel with a dulcimer
In a vision once I saw:
It was an Abyssinian maid,
And on her dulcimer she played,
Singing of Mount Abora.
Could I revive within me
Her symphony and song,
To such a deep delight 'twould win me
That with music loud and long
I would build that dome in air,
That sunny dome! those caves of ice!
And all who heard should see them there,
And all should cry, Beware! Beware!
His flashing eyes, his floating hair!
Weave a circle round him thrice,
And close your eyes with holy dread,
For he on honey-dew hath fed
And drunk the milk of Paradise.


Como lectora Smith penetró tanto en la musicalidad como en la delicada y rica poética de este texto como en el de "Irene", una de las ciudades invisibles de Calvino o en la leyenda china de los cuatro dragones que se metamorfosean en ríos luego de su disputa con los dioses.
Una dimensión no académica reveló la cuidadosa y exuberante escritura de estos textos desde su sensación más directa y humana. Al separarlos de los escaparates de los departamentos de literatura los devolvió victoriosos a la psíque de cualquiera que quisiera ser arrebatado por el conjuro sonido/ sentido/ mito que proponen estos grandes poetas y escritores. Smith como introducción destacó el origen de estos textos ensoñados desde el opio (Coleridge) o desde los imaginarios contornos geográficos de la heterotopía (Calvino).

Su escogido literario destacó como el territorio del sueño sigue extrañándonos e inspirándonos. Patti sabe muy bien como esa porción indomable de nuestra mente cobra significancia a través del arte y la vida intuitiva: principio que existe en todas las culturas por más que Freud o los surrealistas hayan capitalizado en él, y que seguirá siendo explorado más allá de las modas estéticas o teóricas ya que representa una parte trascendental de la experiencia humana.

Salvó por excepciones (Dancing Barefoot o Because the night: clásicos de su repertorio) la parte musical fue media desastrosa con Patti equivocándose en sus cues o en las letras. Por suerte su actitud punk no lo hacía parecer tan grave e incluso resultaba divertido (al final incluso improvisó una canción de lo terrible que había estado su show).

En fin un recital con altas y bajas pero muy honesto y relajado.

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